Dentro de la línea de los cabeceros tapizados son más frecuentes los que se fabrican con una cantidad importante de gomaespuma lo cual permite que se presenten como cabeceros acolchados y con la posibilidad de presentar diferentes formas.

El hecho de que sean más o menos acolchados modifica la estética. Si se le quiere dar un toque más clásico o isabelino lo normal es que el acolchamiento aumente. Las formas más frecuentes son los cuadros, los rectángulos y los rollos de media luna, aunque esto siempre está condicionado a la supervisión y propuesta del decorador.

Un mismo cabezal tapizado con diferente tipo de tela y color hace que cambie de tal modo que parezca totalmente distinto. El interior está compuesto por espuma de poliuretano y las diferentes densidades y tipos de costura harán que el acolchamiento parezca más o menos pronunciado.